Sobre las Obras Completas

Todo autor tiene sus obras completas, y casi me da pudor mencionar que ese es el grupo de obras que ha terminado (pero es de peso para el argumento). Sin embargo, es notable que un autor aún vivo pueda publicar sus Obras Completas, así, en mayúsculas. Deberían llamarse Obras Hasta Ahora, o incluso Obras Terminadas; la diferencia es meramente connotativa –Obras Completas es una frase hecha, una frase que automáticamente implica a todas las obras que durante su vida escribió tal autor, mientras que obras terminadas, menos hecha hasta ahora, implica que hay obras terminadas pero que la obra (esta palabra singular y de más de un modo colectiva) de un autor no lo está. “Policial” no es un mero adjetivo; levanta en la mente una serie de asociaciones, métodos, dinámicas, enigmas y nombres familiares.

Construí el párrafo anterior simplemente para llegar a esta sugerencia: las Obras Completas son un género literario. Más

Anuncios

Teoría de las formas

Escribiendo un libro, me quedaron dos, al menos dos. No para intentar algo con ellos, aunque sirvieron de experimento. A esta altura, no creo que un libro de cuentos se pueda concluir alguna vez. Mucho menos dos.

Los textos se recortan, se multiplican, hacen lo que quieren, se apulpan

Si de algo sirve la forma de la novela es que en algún momento busca concluirse. Un agotamiento, o un fortalecimiento, cualquier reacción, cualquier cambio de equilibrios, le provoca una clausura creciente, como un virus que la contamina. En cambio, me da la impresión que la forma de los relatos, de una colección de relatos, tiende a recortarse más artificialmente, a buscar un recorte que lo termine; quiero decir que está uno mismo que le fuerza encima esa conclusión natural propia de la novela, de la que la colección de cuentos carece por completo y hacia la cual no tiende (se desentiende de ella). Cada cuento abre en vez de cerrar. Más de una vez, esos recortes funcionan como descartes, y multiplican los libros en vez de clausurarlos.

rou muvi

La road movie viene de una época interesada en la mecánica de las cosas y no aún en su digitalidad ascéptica, en todo lo que viene de la mecánica. Los líquidos de los motores, el tambor aceitoso de un revolver, los repuestos y cafés pesados y máquinas expendedoras de gaseosas tibias de la última estación de servicio que queda de pie en el mundo, el sudor que engrasa los cuerpos de todos, los flujos de una chica (una sola por película), de una chica que es siempre como una luna. Eso me gusta de ellas. De las road movies. Que en el fondo no solo son lejanas hoy sino que siempre estuvieron alejadas de todo. Son en ell fondo la luna, la luna sobre un desierto atravesado por una ruta, una luna y una ruta que hacen aullar y salivar porque estás soloy no estás solo en ningún momento. Más

El futuro de las librerías

En todo rubro, en especial artístico, los actores de esa categoría tarde o temprano se ponen a pontificar sobre el mercado. Supongo que el punto, en el fondo es explorar esta pregunta, hacerse esta pregunta en público: ¿Las condiciones de producción (literarias, en nuestro caso) afectan o no el formato mismo del producto? ¿Hasta qué punto puede el productor involucrarse directa y económicamente con esta producción? Hay quienes dicen que a) sí y b) hasta las manos, y quienes todavía levantan una ceja colectiva.
Se ve ya la ola, hace un tiempo, del ebook, conformada a lo largo de años y de deseos acumulados (antes de la existencia del mp3 ya se hablaba sobre esto) y ambición por millones y millones gastados en desarrollo de ideas, de tecnologías, marketing … La que se viene, uf.
A mí todavía me pone un poco nervioso que el dueño de las tecnologías termine siendo el nuevo librero de mi barrio. Más

Invento chino

De vez en cuando, cantado que se infiltra alguna cosa de Invento Chino (1).

——————————————————–

(1) = Este otro blog que tengo.